001000110101
_________________________
Hola mi nombre es Ricardo y soy cautivo del paradigma método-resultado. Hoy, platicando con un amigo me vi bajo otra luz un evento que yo tenia por mera insubordinación ante la “autoridad”, desprecio a las reglas incoherentes y aberración a la perdida de mi tiempo. Viviendo mi primer año de preparatoria con clase de computación y siendo yo un geek consumado y un tipo que había invertido considerables horas en: el uso, abuso, descompostura, compostura resultante en más descomposturas y compostura exitosa de computadoras; considere ridículo que mi profesor titular de dicha materia intentara desperdiciar una hora de mi vida aprendiendo a programar en Visual Basic 6.0 cuando yo -muy por mi lado- ya sabia de antemano todos y cada uno de los temas a tocarse en este curso y alguno más.
Sólo es cosa de hablar con el maestro y decirle que tengo el curso bastante bien cubierto pero que, con toda la buena gana del mundo me gustaría que me asignara algunos temas avanzados de los que podría sacar mucho más provecho que de repasar lo que ya sabia en el mejor espíritu escolar ¿fácil no?
Nunca es tan fácil, de algún modo mi solicitud tomo una ruta inesperada en su cerebro. De una sincera petición de conocimiento, se transformo -que se yo por azares de que destino enfermo- en una suerte de insulto a su plan de estudios, a él y en una declaración de prepotencia aberrante -buscando problemas de nuevo…, es una de mis gracias.-. Por ahí de la clase siguiente el Maestro -esto como titulo afectivo, pues creo que el tipo era apenas licenciado-, me comentó que si, que mi calificación de este año no iba a estar sujeta a el plan de estudios, que me asignaría un proyecto que debería presentar a final de semestre con el que se me iba a calificar el 100% del curso, claro -aquí viene la amenaza- de no presentarlo reprobaría y no habría forma de reclamar en la dirección ni mucho menos.
- ¿Esta seguro que quiere hacer esto Aretia? -Dijo el profesor haciendo énfasis en mi apellido y en los signos de interrogación. (Gusto particular que adquirieron casi todos mis profesores).
Asentí -sí, meterme en líos, mi virtud-.
- Muy bien -diciendo esto con una sonrisa que denotaba lo que estaba por venírseme encima, me dio el proyecto.
Era una locura, prácticamente me estaba pidiendo que programara yo solo una suerte de sistema de calificaciones, claro para calificar a mis demás compañeros a fin de curso, con base de datos y todo. Estaba cumpliendo con mi petición, pero se le olvido la parte importante.
-Como aprendiste el curso solo, no te va a costar trabajo aprender lo que necesitas para esto del mismo modo. -gee thanks ass hole-.
Bueno, no me hubiera costado trabajo supongo si me dedico a hacerlo a partir de ese momento y si me hubiera podido dedicar enteramente a averiguar como complacer al in feliz ese. En unas semanas, y no dispuesto a pedir mas ayuda que obviamente me iban a negar, me dediqué a escribir un programa que hacía lo que el pidió que hiciera pero de otro modo. Todo un exito, con mis limitados conocimientos logré hacer un programa que aunque no estaba estructurado tal cual lo requerido hacia exactamente lo mismo. Creo incluso, a la distancia, que mejor de lo que él había solicitado. Era para un 10, para una exención de la materia, pero no. Ese semestre saque 6 en computación, y me vi obligado a atender a clases donde volvería a ver todos y cada uno de los Básicos elementos del aprendizaje Básico de Visual Basic.
Gracias profesor.
Por personas como usted, hoy no soy una persona como usted.
No es para tanto.


Por poco y me quedo sin comentarios. ¿qué te puedo decir? Ser maestro es extremadamente difícil y, un maestro con el orgullo herido (agreguémosle un toque de acompleje) puede ser peligroso. PELIGROSO. Recuérdalo más seguido.
Nada más para que se guarde mi nuevo blog
Va de nuez ji ji
Ya la última!