
Haz limonada dicen… ¿También tendrá a bien la vida mandarme agua y azúcar, o de perdida un caballito de sangrita y una botella de tequila? Al menos no es mi caso, siempre he tenido que poner el tequila y la sangrita -Además es la única forma en la que esos limones metafóricos se pueden acompañar real y efectivamente-. La cosa es que, a veces, a la vida no le da la gana despilfarrar limones tirándolos así como así, recién cosechados. Sabe hacer su trabajo y cuando lo amerita la situación, se toma su tiempo. Primero espera a que te caigas de la bicicleta, preferiblemente en concreto, que te raspes las rodillas y después va y les da su limonada, muy cortés la desgraciada ¿no? Ya te partiste la madre, no te apures, yo te parto los limones. Con esto de los limones el mensaje que quiere dar no es: las cosas están amargas, es hacer que te arda, anda llora un poco.
Es una lección de vida, sí, eso dicen. Pero tengo teléfono, e-mail y fax; ¿no pudo mandarla por ahí? La vida amigos, si se lo permiten, les dará tiempos difíciles, no es de las que se cansa, o de las que tienen lastima. Por eso cuado la vida le da a uno limones, se los ha de recoger y curtir el trasero-acumula-limones de la vida a resorterazos, munición no faltará a la vida le encanta regar limones, la vida aprenderá así que uno es peligroso y que no nos gusta el limón en las heridas… tal vez así se moderara un poco y repartirá ardor sobre algún otro. Por lo que respecta a quien respondió combatió fuego con fuego es posible que de ahora en adelante lo único que reciba sean dulces pitufresas.
No es para tanto

Y vaya que nos han llovido limones a nosotros…
Me parece que sin esos limonazos que nos tiene reservada la vida no seriamos lo que somos el dia de hoy y solo esta en ti poder enfrentar eso.